
Son varias las razones por las que está prohibido alimentar a las palomas de los parques, plazas, fuentes de la ciudad de Madrid, y es que estos animales son grandes portadores de varias enfermedades contagiosas como infecciones pulmonares o del sistema nervioso que pueden afectar al ser humano.
Alimentar a los animales que se hallan en libertad en nuestro municipio o ciudad puede dar lugar a más perjuicios que beneficios, puesto que darles de comer invita a que nuevos animales y especies acudan a lugar llegando a ocasionar plagas altamente peligrosas para el ser humano.
Para evitar este tipo de situación la comunidad de Madrid impone sanciones o multas por alimentar a las palomas.
Para más información o ante cualquier duda sobre todo lo relacionado con las multas existentes por dar de comer a las palomas u otras especies, contacte con nuestra empresa experta en la instalación de sistemas antipalomas Madrid.
Aunque hasta hace unos años era lo más habitual encontrar a niños y turistas entretenidos en las plazas y parques de la ciudad de Madrid dando de comer a este tipo de aves, actualmente existen severas multas o castigos por este tipo de actuación.
Todo esto se debe a que cada vez es mayor el número de palomas y otras especies de aves llegando a ocasionar importantes problemas de salud en las personas, serios daños en el mobiliario y un desajuste creado por las personas del ciclo de vida del animal.
Ante la duda de si puede darse de comer a las palomas en los parques y plazas de la ciudad de Madrid, la respuesta es que NO.
Desde nuestra empresa especialista en la instalación de sistemas anti-palomas en Madrid, recalcamos que realizar este tipo de actividad puede llegar a salir muy caro.
De hecho, existen sanciones o multas impuestas por la comunidad de Madrid por dar de comer a las palomas, debido a la gran cantidad de riesgos que esta actividad puede llegar a suponer para la población y para el propio animal.
A pesar de parecer un gesto inofensivo, dar de comer a las palomas llega a suponer un serio problema sanitario además de afectar al bienestar de la población.
Entre los principales riesgos destacamos:
Son grandes transportadoras de enfermedades
Se produce un incremento de los ejemplares llegando a ocasionar auténticas plagas
Deterioro del mobiliario urbano
Las palomas son grandes transportadores de enfermedades llegando a afectar seriamente a la salud de las personas. Entre las enfermedades más comunes encontramos la salmonelosis, criptococosis, psitacosis, neumonitis e histoplasmosis entre otras.
Además, son portadoras de parásitos externos como chinches, garrapatas, y otras enfermedades contagiosas.
Alimentar a las palomas puede llegar a provocar un incremento incontrolado de la población llegándose a considerar incluso como plaga con sus inconvenientes ocasionados a consecuencia de los excrementos y nidos en la zona.
Se considera como plaga cuando llega a ocasionar un importante perjuicio económico como serios daños en el patrimonio arquitectónico debido a la aglomeración excesiva de este tipo aves, molestias a la población, incremento de la suciedad…
Además del deterioro de mobiliario urbano ocasionado por la masiva presencia de aves y excrementos altamente corrosivos, también provoca serias quejas vecinales puesto que afecta de manera considerable al bienestar de los ciudadanos.
Es importante tener en cuenta que dar de comer a las palomas u otro tipo de aves en la vía pública supone un gran atractivo a otro tipo de animales como cucarachas, hormigas con todo problema que ello conlleva.
En España desde ya hace unos años quedó totalmente prohibido el alimentar a las palomas y cualquier otro tipo de ave en la vía pública.
El Ayuntamiento de Madrid y resto de comunidades españolas teniendo en cuenta la cantidad de daños que llegan a ocasionar en edificios, monumentos, problemas de salud ocasionados por la acumulación de restos y excrementos en las vías urbanas, e incremento de las quejas de los vecinos, comenzaron a aplicar multas o castigos a todo individuo que les proporcionase comida.
La prevención es la mejor de las medidas para hacer frente a las plagas urbanas y controlar su aparición.
Si buscas remediar la existencia de una plaga de palomas en tu Madrid, se aconseja contactar con un equipo especializado.
Realice una llamada telefónica o envíe un e-mail a nuestra empresa especialista en la instalación de sistemas anti-palomas en Madrid, y le ofreceremos un servicio totalmente personalizado y muy respetuoso con el animal.
Solventamos su problema de plaga con sistemas y métodos muy profesionales: instalación de redes, pinchos, rejillas entre otros.
No dude contactar con nosotros y pedir más información sobre como poner solución a una plaga de palomas en su comunidad de Madrid o en cualquier otro municipio del territorio español.
Resolvemos las dudas más habituales sobre por qué no se debe dar de comer a las palomas, qué riesgos puede generar esta práctica y cómo actuar si existe una plaga en una vivienda, comunidad o zona urbana.
Sí, dar de comer a las palomas en espacios públicos puede estar prohibido y ser sancionable, especialmente cuando esta práctica favorece la concentración de aves, la suciedad, los malos olores o la aparición de plagas urbanas.
Alimentar a las palomas puede parecer un gesto inofensivo, pero favorece el aumento de su población, atrae a más aves y puede generar problemas de higiene, acumulación de excrementos, deterioro del mobiliario urbano y molestias para los vecinos.
Sí, en muchas ciudades existen sanciones por alimentar a palomas y otros animales en la vía pública. Estas multas buscan evitar problemas de salubridad, plagas, daños en edificios y concentración excesiva de aves en parques, plazas o fuentes.
Las palomas pueden transportar enfermedades y parásitos que afectan a la salud de las personas. Entre los riesgos asociados se encuentran infecciones respiratorias, salmonelosis, psitacosis, histoplasmosis, criptococosis y presencia de parásitos como garrapatas o chinches.
Se puede hablar de plaga cuando la presencia de palomas provoca daños, suciedad acumulada, molestias vecinales, deterioro de fachadas o mobiliario urbano, nidos en edificios o un aumento descontrolado de aves en una zona concreta.
Sí. Los excrementos de paloma son corrosivos y pueden deteriorar fachadas, monumentos, tejados, balcones, terrazas, bancos, fuentes y otros elementos urbanos. Además, su acumulación puede generar malos olores y problemas de higiene.
Sí. Los restos de comida que se dejan en la vía pública no solo atraen a palomas, sino también a otros animales e insectos como ratas, cucarachas, hormigas u otras especies que pueden convertirse en un problema de salubridad.
Si las palomas se posan, anidan o ensucian una vivienda, terraza, cubierta, patio o comunidad de vecinos, lo más recomendable es contactar con una empresa especializada en sistemas antipalomas para valorar la instalación de redes, pinchos, rejillas u otros métodos preventivos.
Entre los sistemas más habituales se encuentran las redes antipalomas, pinchos, rejillas, mallas, cables tensados y otros métodos físicos que impiden que las aves se posen o aniden en zonas problemáticas sin causarles daño.
La forma más segura es recurrir a una empresa especializada que estudie el origen del problema y aplique un sistema adecuado al edificio o zona afectada. Así se evita la acumulación de suciedad, se reducen las molestias y se previene que las palomas vuelvan a instalarse.